Nota 9 · Notas de reflexión

La víctima del chiste: ¿a quién le pegamos?

Ética del oficio. Para arriba, para abajo, y para uno mismo.

Hacer reír es fácil cuando tenés a alguien al que pegarle. La pregunta es: ¿a quién? Esta nota va al hueso de uno de los temas más importantes del oficio.


1. La regla de oro: vos sos la primera víctima

Selci lo dice claro: la primera víctima de la comedia tenés que ser vos. Esa es la base que te abre la puerta del público.

¿Por qué? Porque el público te está midiendo todo el tiempo, sin darse cuenta. Te lee como aliado o como agresor. Si te lee como agresor, no se ríe. Y listo.


2. ¿Para dónde pegar?

Hay tres lugares para apuntar:

  • Para abajo (a los que están más jodidos que vos). MAL.
  • Para arriba (al poder, los políticos, las grandes empresas, los que mandan). BIEN.
  • Para vos mismo (la autoburla). LO MEJOR.

3. Para abajo: no.

Pegarle a una minoría, a alguien con discapacidad, a la gente en la calle. Eso no es comedia, es agresión. La sala lo huele al toque y se desconecta. No quieren reírse a costa de alguien que ya viene golpeado.

Regla práctica: si después del chiste el público siente lástima por alguien, fallaste.


4. Para arriba: sí.

Pegarle a Movistar, a la AFIP, a un político, a un banco. Eso libera. La gente se ríe porque vos estás diciendo lo que ellos también piensan y no se animan.


5. Para vos mismo: la mejor herramienta.

Reírte de tus propias miserias —que sos un llorón, que sos hipocondríaco, que peleás con tu vecino por una pavada— le da permiso al público para reírse de las suyas.

Y hay un bonus: una vez que te reíste de vos, la sala te tiene confianza. Te ganaste el derecho a hablar de otros temas.


6. ¿De qué grupo sos?

Si no sos del grupo del que te querés reír, mejor no le entres.

No le pegues a los judíos si no sos judío. No le pegues a los gays si no sos gay. No le pegues a las mujeres si sos varón.

Hay un truco bueno para esto: en lugar de atacar al otro, mostrá tu propia ansiedad sobre el otro. Es decir: en vez de "las mujeres son…", probá con "las mujeres me asustan porque…". Cambia todo. Pasás de pelotudo a interesante. Y de paso es mejor material.


7. La regla de la víctima

Esta es ley del oficio: arriba del escenario, vos sos la víctima de la situación.

Si te ponés en lugar de ganador, de superado, de "yo sé y ustedes no", el público se pone instintivamente del lado del que estás atacando. Por más gracioso que sea el chiste, perdiste la sala.


8. Una aclaración sobre el animus jocandi

En la introducción hablamos del animus jocandi: actuamos con ánimo de jugar, sin intención de dañar. Eso nos protege legalmente.

Pero la protección legal no es licencia para ser un pelotudo. La ética la ponés vos cada vez que te sentás a escribir y cada vez que te subís al escenario. No hay manual que te la reemplace.


9. Para llevarte

  • La primera víctima sos vos. Siempre.
  • Pegale al poder, no a los que están abajo.
  • La autoburla te compra el derecho a hablar de los demás.
  • Si no sos del grupo, no le pegues al grupo. Mostrá tu ansiedad, no tu agresión.
  • Arriba del escenario sos víctima de la situación, no ganador.

Antes de soltar un remate, preguntate: ¿a quién le estoy quitando poder con esto, y a quién se lo estoy dando?

Gracias por llegar hasta acá.
Un abrazo, Checho