Nota 10 · Talleres y anexos
Cómo presentar un show de stand up (parte 1)
El trabajo del MC. Bienvenida, contexto, manejo de la sala.
La presentación de un show es un trabajo aparte del de comediante. No se trata de hacer reír desde el primer minuto: se trata de poner a la sala en modo show. Y eso es harina de otro costal.
Tu trabajo como presentador (MC)
La idea principal es guionarte o tener una serie de tips listos para arrancar la ceremonia. Tratá de meter chistes y ser gracioso, pero solapadamente: eso es secundario en este momento. Lo mínimo y esencial es arrancar el show con todos atentos y bien predispuestos.
"El objetivo básico de la presentación es ponerlos y ponernos en modo show". Si es posible: que terminen de comer, vayan al baño, recarguen las bebidas, terminen el pucho los que están afuera, se acomoden en sus mesas.
Invitarlos a recargar bebidas es un golazo: quedás bien con el dueño del lugar, evitás o disminuís las posibilidades de que los mozos te jodan en el medio del show, y de paso vas dejando claro que vas a necesitar silencio, que no se levanten, etc.
Acá no tenés la presión de hacerlos reír. Lo que necesitás es que te den bola, que estén atentos, que se pongan en sintonía.
Si podés, vivilo tranquilo, disfrutalo o al menos no lo padezcas. Si probaste varias veces y nunca te sentís cómodo, no lo hagas. La presentación es importante pero accesoria al show.
Desarrollo lógico de una presentación
Bienvenida
Cordial, divertida, amigable. Jamás agresiva, agrandada, pedante o gastadora.
Viene muy bien un salpicón de algún tema de actualidad. El que lo pueda hacer, golazo. No hace falta ser Tato Bores: se puede chorear, contar algo de Twitter o de internet, hacer un chiste sobre la lluvia, el frío, el calor, lo que esté pasando. Lo que iguala, lo que nos pone en el mismo barco. Sin forzar nada.
Como quien dice algo en el ascensor o en una sala de espera. Lo ideal es ser (o parecer) "un amigo en un bar".
Explicar qué va a pasar
Blanqueá todo: pedí disculpas si se hizo tarde, si hace calor, si tardó la comida, si hay ruidos, si hay problemas de sonido o luz. Todo lo que pueda generar incomodidad: matá el elefante. Si lo nombrás vos primero, deja de ser un problema.
Charlar con el público (con cuidado)
Hablar con la gente sirve, pero hay que tener cuidado con dos cosas:
- No los cebes demasiado.
- Cuidado con los habladores: hay gente que apenas le das pie no para más.
Mirá la sala y detectá particularidades: minorías raciales o sexuales, personas con discapacidad visual o auditiva, en silla de ruedas, gente muy excedida de peso, lo que sea. Avisale al resto, para jamás lastimar o incomodar.
Esta es una de las reglas más importantes del oficio y le dedicamos una nota entera: La víctima del chiste. Vale la pena leerla antes de pararte como MC.
Usá tu lenguaje natural teniendo en cuenta el lugar y el contexto. El que usa el inclusivo normalmente lo usa, el que no, no. No fuerces nada en la comunicación.
Cuidado con los preconceptos. Ejemplo clásico: presumiste que vino con su hija y resultó ser su señora. Esos malentendidos son muy difíciles de remontar, mejor preguntá antes de afirmar.
Cuando hay gente que no sabía que había show
Si estás en un lugar donde no toda la sala sabía que había stand up, cuidado: ahí hay que trabajar especialmente.
- Invitalos a ver el show.
- Decíles que no va a ser muy largo.
- Si son muchos los desinteresados, sugerile a la producción acortarlo en serio.
- Estate atento: tienen todo el derecho a no darte bola. Lo único que podés pedirles es que hablen despacio. Si lo pedís con un chiste, mejor.
- Nunca te pongas en forro. Nunca conviertas su ruido en "una falta de respeto" ni en una pelea pública. Si insistís por ahí, perdés a toda la sala.
Ojo con ese grupo: no te resignes a perderlos pero tampoco hagas un mundo. Tirá un chiste, hablales algo. Si no responden, listo: hay que darle lo mejor a los demás. No todo el mundo viene a ver stand up, y está bien.
Personalmente aclaro siempre que no gastamos a nadie. A mí me sirve para aflojar a los de adelante.
¿Qué preguntar y para qué?
Tratá de hacer preguntas abiertas, para que contesten los que tienen ganas y algo para decir. Así evitás los silencios incómodos de los tímidos y los monosilábicos.
Por ejemplo:
- "¿Son todos de La Plata?"
- "Levanten la mano los que…"
Cuando alguien te contesta, jamás lo bardees a partir de su respuesta. Si lo hacés, perdés empatía, generás tensión al pedo, y la próxima vez no te va a contestar nadie.
Todo lo contrario: alagalo, elevalo. Algo como "este se hace el humilde pero acá maneja todo" funciona siempre.
Preguntás para integrarlos, romper el hielo y sacar info que después podés aprovechar (nombres, profesiones, barrios). Todo lo que diga el público y puedas usar potencia el show, incluso cuando no estás presentando.
Si hay un hablador zarpado o heckler
A mucha gente le gusta hablar. Aprovechalo sin perder el control. Si aparece alguien muy zarpado o un heckler (el que se la pasa interrumpiendo), neutralizalo con buena onda: sin competir, sin denostarlo, sin darle tanto lugar.
Normalmente alcanza con darle más bola al otro lado de la sala y, en lo posible, ni mirarlo. Si igual sigue, podés decirle algo suave:
"Chicos, me están haciendo mucho quilombo, me complican el show. Si los demás no escuchan…"
Sin agresión, casi pidiendo ayuda. Eso suele funcionar.
Seguimos en la segunda parte: arengas, presentaciones, manejo del tiempo, cómo bajarse del escenario y cómo cerrar el show.
Gracias por llegar hasta acá.
Un abrazo,
Checho